Prevencion, aquel residuo que no se genera

¿Cómo puede medirse aquello que no existe? Es difícil cuantificar la prevención de residuos. Hoy en día esta pregunta importante está aún sin resolver. Para producir un producto que compramos y consumimos, en primer lugar tenemos que explotar los recursos, transportarlo, diseñarlo, fabricarlo, recogerlo y venderlo. En todos estos pasos es posible aplicar la prevención, para así generar el menor desecho posible, ahorrar en energía y materiales, reducir los excedentes contaminantes, y evitar así los problemas sociales y medioambientales. La mayoría de de los programas que se han desarrollado en toda Europa, recalcan lo mismo: Hay que acabar con el binomio del desarrollo económico y la generación de residuos. Para que se diera uno, no debería darse el otro. Hay que profundizar en la eficiencia de los materiales y crear puestos de trabajo, siendo muy importantes los cambios de conducta. La directiva de residuos de Europa expone, que a partir de 2014 los Estado debían establecer programas de prevención, y dar pasos para implementarlos. El producto, después de usarlo lo tiramos a la basura y se convierte en residuo, de manera que según nos dice la jerarquía Europea, de mejor a peor se aplicarán las siguientes medidas: reutilización, reciclaje, valorización energética (incineración) y vertido. En el País Vasco esto no se cumple, en todo caso hemos priorizado las últimas medidas, cuando habría que priorizar la reutilización por delante de las demás.

La prevención no puede ser únicamente esa dulce melodía que escuchamos de fondo, sino que debemos darle todo el protagonismo que se merece, es decir, está por encima de cualquier otra medida. En cuanto economía circular se refiere, pocos hablan de empequeñecer el círculo. En Dinamarca cada habitante genera 668kg de media al año, en la CAPV 492kg y en Estonia en cambio 279kg, existe una gran diferencia verdad? En Bélgica, especialmente en Flandes, se han creado 5.000 puestos de trabajo a jornada completa en torno a la reutilización. En Holanda, quieren limitar el aumento de los residuos al 1,5% y en sin embargo en Escocia, quieren conseguir una reducción anual de entre 1,5% y 1,2% de cara al año 2050. El plan de la CAPV de cara al año 2020 para la Prevención y Gestión de Residuos, recoge un objetivo estratégico dentro de las iniciativas del programa de prevención: Bajar la cantidad total de residuos generados un 10% para el 2020%, teniendo como referencia e laño 2010. Los especialistas dicen que este descenso se conseguirá fácilmente debido a la crisis económica. Para ello, son necesarios objetivos, metas e indicadores más concretos.

 

El esfuerzo que lleva a cabo cada uno en su casa puede reducir de manera importante la cantidad de residuos, pero las empresas y gobiernos también deben promoverlo, más allá de pactos y campañas de comunicación. Hay que normalizar la eco-responsabilidad: La legislatura de Flandes, por ejemplo, obliga a fabricantes, importadores, y pequeños comerciantes a recuperar los residuos generados a partir de varios productos. En varios países se han prohibido las bolsas de plástico, en San Francisco hasta las botellas de agua. Promover el Ecodiseño, regular la publicidad, promover la industria ecológica, crear herramientas para medir el impacto medioambiental de los productos. Las oportunidades industriales que generan la reutilización y la refabricación son excepcionales. Es necesario controlar la obsolescencia programada y premiar los productos duraderos. La obsolescencia subjetiva o moda también está ahí, la educación puede hacer mucho por ello. Por otra parte, desde la administración se debería aplicar el principio Pay as Yo Throw, es decir, pagar en la medida de lo que generes, tanto en casa como en la industria. Reutilizar los edificios en vez de demolerlos, por ejemplo en Austria han creado el pasaporte Building eco-evaluation. Finalmente, teniendo en cuenta que un tercio de los alimentos se pierden, quiere darse una vuelta a la manera de calcular la fecha de caducidad, y si aún y todo se generan bioresiduos, la mejor solución es el compostaje. Para conseguir resultados exitosos en cuanto a la prevención, se deben tener en cuenta los métodos mencionados anteriormente, y definir objetivos concretos en tiempos reales.

 

Autor: Dani Zuazagoitia, docente e investigador en UPV-EHU y UEU (Máster en Gestión y Tratamiento de Residuos) @hondakinenKT