¿Quién querría 47 millones de euros?

El Gobierno Vasco afirma que arrojamos cada año 47 millones de euros a los vertederos. Apreciamos los residuos como si fuesen basura, no obstante se rumorea que los vertederos serán las canteras del futuro. Europa es pobre en recursos, y muy dependiente de las importaciones. Siendo insostenibles el modelo de producción y consumo actuales, empresas, gobiernos y ciudadanos nos hemos dado cuenta de que necesitamos un gran cambio en este sentido.

Si no es posible reducir, reparar, reutilizar o rehabilitar, es tarea del ecodiseño el replantear y cambiar el punto de vista sobre el producto. Europa desea ser una sociedad referente en reciclaje y eficiente en el uso de recursos. No obstante, La comisión Europea rechazó el paquete de Economía Circular. Este paquete incluía 6 medidas que planteaban aumentar los índices de reciclaje y aplicar leyes más estrictas en cuanto a emisiones. La razón debe ser la siguiente: desacuerdos entre la comisión y los parlamentarios, y la presión de los lobbies de la oposición.

 

A pesar de ello, se espera que a final de este año haya una nueva propuesta encima de la mesa, que al parecer será más estricta en torno a objetivos de gestión de residuos y requerimientos de diseño de productos. Muchas empresas integran este concepto, de la cuna a la cuna, es decir, trabajan bajo la filosofía cradle to cradle. Marcas de gran renombre, por ejemplo Dell, Wallmart, Ford, Novelis, etc trabajan actualmente en equipo innovando, con el fin de cerrar el ciclo de las materias. Los beneficios son notables.

 

 

Recientemente, también se han financiado en el País Vasco trece proyectos para el fomento de la economía circular. Según dicen, los paquetes de economía circular crearían miles de puestos de trabajo en Europa, además de recuperar la economía. Pura propaganda o estamos al par de un gran cambio? El doctor Pedro Arrojo, especialista en gestión de aguas, lo definió como “pragmatismo anglosajón”, debido a la rentabilidad del desarrollo sostenible: finalmente deberá prevalecer la racionalidad en el uso de los recursos. En el apartado de los residuos es también imprescindible desarrollar una nueva cultura. Veremos, algunos dicen que el tiempo es el único polígrafo… mientras tanto, este año irán también por el agujero otros 47 millones de euros.

 

Autor: Dani Zuazagoitia, docente e investigador en UPV-EHU y UEU (Máster en Gestión y Tratamiento de Residuos) @hondakinenKT